A pesar de la dureza del proceso; Natalia en todo momento me ha transmitido mucha calma y confianza. Su tono y su forma de escuchar y devolver invita a que las visitas se conviertan en algo mas que en «bufff, voy al abogado».
Puedo decir que en muchas ocasiones he salido más reforzado y consciente de todo el proceso personal que estoy haciendo.